7.8.12

Deporte educativo

Catherine Ibarguen 
En estos días los juegos Olímpicos atraen la atención de todo el mundo, estos juegos competitivos reúne a ciudadanos de todo el mundo, sin importar el tipo de cultura, etnia o ideología y une, por lo menos emocionalmente, a un país como Colombia, que como otros países en estos tiempos, o entes regionales, municipales, incluso institucionales, se encuentra constantemente dividido.

Si el deporte atrae la atención de tantas personas de todas las edades y logra emocionar a millares alrededor de una persona o equipo, como no aprovechar todo este interés para contagiar al deporte de ideales que se  enseñen y divulguen a través del el.

Las teorías para explicar muchos de los actuales problemas  de nuestra sociedad, terminan relacionando la crisis en la formación de las personas en unos principios básicos, formación que en primera instancia estaría a cargo de la familia, quien a su ves delega la educación de los niños y jóvenes en el sistema educativo, sistema que a pesar de los esfuerzos estatales, se cuestiona, por su falta de pertinencia, formación y cobertura. Esta formación se complementa en la sociedad, y hoy por hoy, principalmente a través de medios de comunicación . 

Ante la aparente perdida de esos principios inherentes a los seres humanos, que nos muestran hoy una sociedad que irrespeta la vida misma, la libertad, la integridad personal, es claro que los ideales a divulgar son aquellos que promuevan el respeto por esos derechos básicos.

El deporte como aula de enseñanza multiplicadora de los derechos humanos es la propuesta.