Después del 15 de junio resulta que ahora nadie apoya a Santos, tanta vehemencia prosantismo quedó en el olvido muy pronto.
Obnubilados por el discurso de la paz, los hoy santistas vergonzantes defendieron la imagen del presidente Santos como si fuera un verdadero santo, pero ahora resulta que Santos es el mismo de siempre, que la paz ameritaba votar por un personaje de la oligarquía histórica colombiana, que en realidad no votaron por Santos sino contra Uribe, simplemente se lavan las manos avergonzados por votar por quien votaron y expectantes hacia 4 años mas de lo mismo.